"Por favor, no lo del año pasado..." Entrañables cartas de niños en navidad

Raymond Briggs
Desde siempre he sentido mucha curiosidad por saber qué escriben los niños en sus cartas de navidad, ya sea a Papá Noel, a los Reyes Magos o a quien crean que les traerán sus regalos navideños. Incluso una vez (en realidad, cada año) me dan ganas de ir a correos o a grandes almacenes a pedirles las cartas que seguramente destruirán sin leerlas. Por eso atesoro desde hace muchos años dos libros de dos italianas que encontraron en Roma una especie de Ministerio para Asuntos de la Navidad donde guardan las cartas y, a modo de cortesía, si los niños han puesto remitente, les devuelven una nota agradeciéndoles el envío. En estos libros, Federica Lamberti y Brunella Schisa se tomaron el trabajo de seleccionar por su encanto y candidez, más de doscientas cartas que reflejan los deseos, los sueños y también las muchas cosas que los niños son capaces de escribir cuando no tienen adultos que leen sus cosas. Como ellas mismas dicen en el prólogo, eligieron las que mejor reflejan lo que los niños realmente piensan, sueñan y desean. He seleccionado aquí algunos fragmentos, hilarantes, divertidos y que nos hacen sonreir por su ternura y encanto. Espero sembrar algunas sonrisas en estos días no siempre alegres para todos...

Querido Papá Noel: en otro lugar, en Nepal, las profesoras no pegan a los niños pero ¿por qué han nacido todos en Nepal?  -Maria Rosario, Nápoles
Querido Jesusito, ¿cómo haces para ser tan pequeño en navidades y después, en Semana Santa estar listo? ¿Te disfrazas en carnaval como Los Tres Mosqueteros o como Batman? Ya conoces nuestra tragedia, que papá no está más en casa. Mamá dice que no va a estar más en navidades,  pero los niños pensamos que al menos dos o tres regalos vamos a conseguir, aunque estemos en una tragedia. -Martina
Querida Befana*; me gustaría una muñeca que ría; si no tienes una, entonces una muñeca que llore. Para mamá trae pralines y un panettone. O cualquier otra cosa. Para el abuelo, unos bombones. O cualquier otra cosa. Para la abuela, unas medias de lana. O cualquier otra cosa. Para el profesor Giovanni una mountainbike, así puede adelgazar. O cualquier otra cosa. Y nada de queso, que no me gusta. -Susanna, Roma
A ti, querido Papá Noel, a ti, si no te parece mal te escribo desde el váter, así no me miran cuando escribo. Siempre me gritan qué estás haciendo ahí tanto rato. Mi madre y mi abuela siempre están hablando y a mí me dicen que me calle. Me dicen que les tengo que agradecer ser tan inteligente. ¿Sabes? aquí ha nevado y las montañas casi no se pueden ver. Me gustaría saber si en invierno hibernas como los osos con tu divertida barriga y tu profunda voz ronca. -Fabio, Bozen
Raymond Briggs

 Querido Papá Noel, ¿podrías, como regalo especial, devolver a mi hermanito Pietro al sitio de donde vino junto con su olor a caca y así me deja en paz y volveremos a ser normales como antes, y tendremos unas navidades tranquilas? -Constanza, Roma
Papá Noel: ¿se puede confiar en ti? El año pasado te escribí un día antes de navidad lo que quería para navidades. Deseaba una muñeca que se llama "Mi bebé", pero me trajiste una muñeca que por la noche se enciende y que no puedo usar. Incluso me da miedo y es como un fantasma, se la podrías dar mejor a un niño pobre o a uno de esos refugiados que limpian los coches. Espero que este año no te equivoques como el año pasado porque quiero a "Mi bebé", y si no me la puedes traer quiero que me dejes un papel explicándome por qué piensas que no me la merezco, qué se yo, por ejemplo, porque he sido mala con mis compañeros de la escuela. -Fiorenza, Pisa. 
Raymond Briggs

 Nos llamamos Gelsomina y Rosmarina. Cuando nos aburrimos nos vamos a la cama y nos dormimos. Cuando despertamos ya es la hora de cenar y después regresamos a la cama. Así pasa un día en que podríamos hacer muchas cosas bonitas. Otras veces nos pasamos el día entero frente al televisor y dormimos delante. A lo mejor necesitamos una hermanita (si no puede ser, también vale un hermano). Mamá no quiere hacerlo y por eso, preferimos una mayorcita, de unos 10 o 11 años, para que pueda jugar con nosotras. Nos da igual la raza. Una negrita o una de esas que sufren o son huérfanas. Siempre la alimentaremos y cuidaremos como Wendi hacía con Peter Pan. -Gelsomina y Rosmarina, Roma
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Querido Papá Noel, soy una niña de nueve años y me llamo Anna, tengo una hermana de doce que se llama Maria Gattini y un hermano de catorce años que se llama Carlo Gattini. Mi apellido es Gattini pero nos gustan mucho los perros, aunque no podemos tener uno porque vivimos en un edificio. Nos gustaría mucho verte y enseñarte a mi mamá que no cree en ti. Si pudieras enviarnos una foto y así poder enseñarsela a los compañeros de clase y a mi madre, que no cree en ti y siempre dice "Papá Noel es un invento". Te rogamos cumplir nuestro deseo porque eres el Papá Noel, ¿puedes traernos un perrito que acabe de nacer porque lo queremos tanto? -Anna, Genua
Papá Noel: en casa y en la escuela soy muy bueno y malo, pero más a menudo, malo. Es el tercer año que te escribo y tengo un par de preguntas para ti, una especie de encuesta: -Primero: ¿Cuántos años tienes?  -Dos: ¿Juegas un partido de fútbol cuando has terminado?  -Tres: ¿Trabajas en una empresa? -Cuatro: ¿Te da miedo cuando vas por la calle llena de delincuentes? -Cinco: ¿Cuánto pesas?¿Tienes hijos? Pero dime la verdad, porque ya conozco la vida. -Seis: Apartado gustos y comidas favoritas. ¿Cuál es tu comida favorita? -Siete: ¿Hay una mamá noel? -Ocho: ¿tienes elfos? ¿Cómo se llaman? (escribe solamente un par de nombres)   Ignazio quiere que te pregunte: ¿es Befana una amiga tuya o sois quizás marido y mujer? Si la respuesta es si, ¡mándame una foto de la boda! -Bruno, Bozen 
Raymond Briggs

Querido Papá Noel: tengo la desgracia de ser un niño muy rico y parece que tu solo traes regalos a los niños pobres. Mi madre y mi padre tienen la obligación de traerme los regalos en tu lugar y siempre veo la forma en que lo hacen. Me gustaría ser un niño pobre normal como todos los niños pobres del mundo para así recibir de verdad tus regalos y que no sean los de mis padres que los pagan con cheques. -Gianmichele, Treviso
Querido Papá Noel, te escribo para pedirte un perro. Mamá y papá no quieren comprar uno porque no tenemos un jardín y un perro sufre en casa. ¿Por qué no me regalas entonces un jardín? P.S. Si de verdad no puedes conseguir un jardín, tráeme al menos un perro que no sufra. -Giampiero, Viterbo
Raymond Briggs

Queridísima Befana, soy un joven travieso de siete años pero también puedo ser bueno. Después de pensármelo varios días hoy he decidido escribirte porque mi madre me castiga y me ha dicho que este año no voy a tener nada por Navidad. Así que solo te tengo a ti. Quiero la mountainbike, pero cuesta mucho dinero. No te preocupes por el dinero, ve al cajón de la abuela, ella de todas formas está ciega y no se entera de nada. Por favor, no entres por la chimenea, es muy estrecha y ten cuidado porque debajo hay un frutero, no vayas a hacer una mermelada. -Alessandro, Verona
Querido Jesusito, (...) mamá y papá siempre me gritan "¡piensa en los niños pobres! " y me dan pescado con espinas y en la salsa de los espaguetis hay cebolla, y cuando me siento delante del plato, me dicen, come, piensa en los niños pobres. Así que me gustaría que a esos niños pobres les mandes muchas hamburguesas sin cebolla y a mí los siguientes deseos: 1... un castillo donde pueda vivir con todos los que conozco para hacer una pandilla que sea feliz y viva lejos de los mayores. 2...tráeme muchas latas de comida y Coca Cola, pero fría. 3...dile al dueño que no cobre mucho por el alquiler. -Deborah, Modena
Querido Papá Noel, me gustaría pedirte algo: ¿podrías traerles a mamá y a la abuela un anillo de oro? Espero que sí. Papá Noel, me gustaría preguntarte un par de cosas. 1- ¿Estás siempre en el Polo Norte, Papá Noel, o después de navidades te vas al paraíso donde espero que esté también mi abuelo? 2-Si vas al paraíso, ¿puedes decirme entonces si allí está mi abuelo De Lorenzo Giuseppe?. Si está allí, escríbeme y mándame como prueba su firma. 3-Papá Noel, ¿puedes decirme el número de trabajadores que tienes? No me digas, por favor, que son muchos porque yo sé la verdad. Ya he terminado con mis preguntas y me moriría de alegría si, sobre todo, me respondes a lo de mi abuelo. -Piero, Siena

mis libros atesorados, de donde han salido estas perlas...


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*Nota: Befana es la bruja que trae carbón a los niños que se portan mal...

3 comentarios:

  1. La Navidad es un motor maravilloso de ilusión y de imaginación infantil!!! Cuántas interrogantes y cuántas inquiétudes atraviesan el espíritu de los pequeños en ese tiempo antes del gran día!! Y cuánto debiéramos, los adultos, saber y aprender de sus cartas!!

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  2. Ana, me fascina tu Blog, y este texto me resulta encantador!
    En las partes cuando hablan los niños, creo ser yo remotamente quien escribe... una verdadera inocencia y crueldad a la vez... esos son los niños!

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  3. Ana, otra vez yo... me faltó firmar mi comentario. . Lo siento!
    Olivia Cobos

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