miércoles, 30 de abril de 2014

Autores sin editores (I): Autoedición, libros para niños y Crowdfunding: el caso de Revuelo en el Museo (Factoría Sur)

Conocí a Marina García hace muchos años: era una joven arquitecta argentina afincada en Sevilla que hacía libros de arte para niños. La entrevisté para Educación y Biblioteca, en uno de los dossieres que dedicamos al tema de los libros informativos. Esa entrevista puede leerse en este enlace.
Depués pasó el tiempo, aunque no la juventud. Me di cuenta de esto cuando una casualidad volvió a juntarnos y ella me contó su nuevo proyecto: estaba embarcada en la producción mediante micromecenazgo de su más reciente obra, Revuelo en el Museo, un libro para niños sobre el Museo de Bellas Artes de Sevilla realizado íntegramente por ella y, en ese momento, a la caza de financiación. Cuando entré en la página Web (http://revueloenelmuseo.com/) me di cuenta de que no se trataba de un juego para conseguir un poco de dinero.
La mezcla de promoción, difusión, librerías colaborando, presupuestos para cada bolsillo y numerosas recompensas (diseñadas y presupuestadas por ella), así como el compromiso a un posterior envío, me hicieron ver que el autor como editor tiene mucho trabajo, especialmente cuando hablamos de un libro en tapa dura, gran formato, ilustraciones a color y cierta cantidad impresa. Su proyecto tuvo éxito y decidí entrevistarla nuevamente. Con esta conversación, además, iniciamos una serie sobre proyectos autofinanciados, para conocer un poco más esta opción de cara a creadores que busquen la manera de sacar adelante su libro.

Marina, tú ya habías publicado de manera tradicional con editoriales. ¿Cómo llegas a la idea de autoeditarte?

En realidad esto forma parte de un proyecto al que venía dándole vueltas desde hace bastante tiempo: crear un pequeño sello editorial centrado en los libros divulgativos, en especial de arte. Porque siempre me ha interesado la cultura, el arte, la educación, el juego y buscar formas de conexión de todo ello con la literatura, algo que vengo desarrollando, desde hace años, pero por distintas vías editoriales e institucionales.
Hoy en día publicar un libro de arte para niños y, además, de un museo español, es un proyecto, cuanto menos, de alto riesgo. Pero Revuelo en el Museo me pareció un proyecto interesante y todo un desafío para inaugurar con él este nuevo camino con sello propio.

Además del trabajo de documentación habitual tuviste que preparar el diseño, ¿lo hiciste tú misma?
Sí, siempre me he encargado del diseño y maquetación de mis libros y demás publicaciones. Me gusta mucho el empezar un proyecto desde cero, verlo crecer y controlarlo hasta el final.
Y para que pueda hacer eso necesito, primero documentarme y luego imaginarme, página por página todo el libro del principio al fin. Entonces es cuando hago un mini “tren de edición” con pequeños esquemas e ideas que me sirven de guía durante todo el desarrollo del libro para conseguir el equilibrio que quiero entre textos, ilustraciones y si acaso, obras de arte. Aunque varias cosas cambien luego, ¡esta primera “chuleta” me es imprescindible! En el caso de “Revuelo” los tonos grises de las ilustraciones y el color rojo como contrapunto estuvieron desde el inicio de la idea.
Ya tienes tu libro listo ¿por qué hacer un crowdfunding en lugar de llevarlo a una editorial?

La verdad es que no había conseguido ilusionar a ninguna editorial con este libro, pero para cuando decidí hacerlo, por mi cuenta y riesgo, ya había madurado mucho la idea de un sello editorial como un proyecto propio.
En cambio la idea del crowdfunding se me ocurrió en el último momento, con el libro casi listo: llegué a ella luego de convertirme yo misma, ¡y de forma reincidente!, en micromecenas. Una experiencia, para mí, de lo más motivante y enriquecedora. ¡Nunca me voy a olvidar la ilusión con que recibí mi primer cajita de recompensa como mecenas!: “Jungling”, una preciosidad de juguetes de cartón hechos por Milimbo. Y luego siguieron varios libros, cómics, música, un documental ¡y hasta he participado en el rescate de una vieja imprenta! Todos proyectos maravillosos que no sólo me dejaron el buen sabor de la participación, sino que, además, me permitieron conocer, desde adentro y a fondo, el funcionamiento del crowdfunding.
Para cuando hizo “clic” en mi cabeza la idea de hacer una campaña con mi propio libro, ya había recorrido un buen camino dentro del micromecenazgo y llevaba aprendidas muchas cosas…
Cuéntanos cómo preparaste la campaña. ¿Tenías alguna idea de marketing?
La verdad es que sabía muy poco del mundo del marketing, del 2.0 y de las redes sociales a nivel usuario, ¡y ni siquiera tenía montada una página con mi trabajo o un facebook! Pero me dije: es ahora o nunca y me puse a aprender un montón de todo.
Algo muy importante: analicé varios proyectos de crowdfunding (exitosos o no) y el funcionamiento de distintas plataformas: cómo planteaban las propuestas, en qué acertaban, qué pedían, qué recompensas ofrecían, cómo manejaban el desarrollo de la campaña, su visibilidad en las redes, que cosas funcionaban bien en las plataformas y cuales no, etc. Así fui tomando notas y sacando conclusiones que me ayudaron luego a darle forma a mi propia campaña.
Por lo general, en estos micromecenazgos se diseña y produce material adicional ¿cómo fue tu proceso para decidir qué hacer y calcular también los costos de producción, y organizar todo?
El tema de las recompensas es fundamental en una campaña de crowdfunding y hay que manejarlo con mucho cuidado pues ellas definen, en gran parte, el éxito o fracaso que puedas tener. No sólo porque sirven “de gancho” para invitar a participar, sino porque si no controlas muy bien los costes, te pueden terminar arruinando cualquier campaña, aún habiendo finalizado con éxito.
En el caso de “Revuelo” decidí que la unidad de recompensa sería el libro físico con un descuento (no hubo opción de descarga online) y que mantendría un rango muy bajo de aportaciones, de 5€ a 35€, cosa poco habitual. También que las recompensas estarían diseñadas para los niños, además de un par de opciones especiales para maestros y librerías. Diplomas ilustrados, chapas, marcapáginas, pegatinas, camisetas y también talleres especiales, en el museo, fueron la oferta total. Todo quedó muy definido, en cuanto a diseño, costes y proveedores, antes de empezar la campaña.
También montaste una página web...
Uyy! Esto fue todo un tema: hacer la campaña desde una página propia y no desde una plataforma de crowdfunding, fue una decisión muy, muy arriesgada y que me trajo no pocos dolores de cabeza…
Pero que volvería a repetir por todo lo que me supuso de aprendizaje al intentar exprimir al máximo las posibilidades con recursos más que limitados: montar un blog, una tienda online, incorporar contadores de participantes y recaudaciones, y un largo etc.
¿Y por qué me monté tanto jaleo extra? Pues por varios motivos pero, el principal de todos: quería un único sitio como referente del proyecto y que fuera abierto, sin necesidad de registro previo, desde el cual te pudieras informar, votar el nombre del angelito,
participar en los concursos y decidir aportar en el proyecto. Un sitio que fuera parte del juego, una especie de mini mundo visualmente identificable con el libro.
La web/plataforma de “Revuelo” ha sido vital durante la campaña y ahora sigue informando de todo el proceso que hicimos y las actividades que se realizan alrededor del libro y el museo. En breve comenzará a incluir otros recursos especialmente dirigidos a los educadores y fomentando la participación de todo aquél que lo desee. Si quieres conocerla: http://www.revueloenelmuseo.com
Me ha parecido muy interesante que eligieras implicar a librerías en tu proceso. Cuéntanos algo sobre esto
Es que para mi las librerías, y especialmente las pequeñas, tan dedicadas a sus libros y a sus lectores, son un eslabón fundamental e imprescindible a preservar y no me sabía bien dejarlas fuera de una campaña muy dirigida a un público bastante local. Se me ocurrió entonces, invitarlas a participar de la campaña como “librerías amigas de Revuelo” y ellas, ¡muy valientemente!, aceptaron el desafío.
Esta implicación fue algo muy positivo para todos: porque la campaña tuvo una difusión extra gracias a las librerías y ellas, a su vez, tuvieron difusión por formar parte de la campaña, así como importantes descuentos para adquirir el libro. En cuanto a los mecenas tuvieron un referente conocido y pudieron elegir la librería donde querían recoger su recompensa en el momento de hacer la aportación. Así muchos evitaron gastos de envío y, de paso, se dieron un paseíto por su librería preferida...
Les estoy muy agradecida a todas las librerías. Las que participaron como mecenas y, muy especialmente, a las que creyeron en el libro desde el principio y nos apoyaron con la campaña. Para mí significó mucho más trabajo coordinarlo todo pero también un apoyo, de parte de ellas, más que valioso.
Dinos por favor, qué acciones te funcionaron muy bien (vídeos, prensa, implicar a amigos, promociones especiales...), y si hubo algún momento en que notaste un gran empujón a tu proyecto por alguna acción concreta
Aprendí que todo lo que puedas hacer, ¡y más!, para conectar con la gente es importantísimo. No hay recetas fijas pero tampoco basta con subir un proyecto, pedir y esperar a que te den. Creo que lo más importante es conseguir transmitir tu ilusión y tu propio compromiso con lo que ofreces e intentar conectar de la forma más sincera posible. Implicar en el inicio a los amigos y la familia es muy importante pues ellos te ayudan a hacer “arrancar” el proyecto. E insistir en que tooooooooodos te ayuden a difundir la campaña a través de las redes, es imprescindible.
En el caso de Revuelo la propuesta, abierta a todos aportaran o no, de votar el nombre del angelito protagonista fue muy importante y generó mucho movimiento.
En cuanto a la prensa: me lo tuve que currar bastante hasta conseguir que se fijaran en el proyecto, pero luego tuvo una buena repercusión y los medios nos trataron muy bien.
Obviamente la visibilidad que la campaña le dio al libro y la expectación previa que generó han significado un gran empujón y respaldo para las ventas posteriores.
Y dinos también qué acciones han sido desgastantes en cuanto a tiempo/esfuerzo y resultados
No puedo hablar de acciones o esfuerzos concretos desgastantes, pero sí de expectativas que vas acomodando según las circunstancias y que necesitan respuestas rápidas pues algunas previsiones, para mejor y para peor, no te salen como imaginabas.
Si es verdad, que tenía muy en claro, antes de empezar, que una campaña de crowdfunding implica muchísimo trabajo, una inversión de tiempo considerable y, como en cualquier emprendimiento, te esperan momentos de todos los colores.
Cuando termina la campaña ¿cómo sigue?
(háblamos de la distribución, de los ejemplares sobrantes y su distribución, de tu relación con los que han apoyado la campaña, etc.)
En el caso de “Revuelo en el Museo” no se hicieron ejemplares “para” la campaña. Se imprimieron 2.500 con la idea de comercializarlos como cualquier libro. Ya se encuentra en casi todas las librerías de Sevilla, varias de Andalucía, en algunas tiendas de museos de Madrid y seguiremos intentando hacerlo llegar a más sitios.
En cuanto a los micromecenas: ha sido increíble el montón de muestras de afecto y agradecimiento que me han hecho llegar. ¡Y hasta los hay que piden repetir y que no me olvide de tenerlos en cuenta para otro proyecto!
Has pasado de ser una escritora a una "multifunción": escribir, diseñar, corregir, imprimir, promocionar, vender... ¿habías valorado todas estas cosas cuando publicaste con editores tradicionales? ¿Cuáles serían las ventajas/inconvenientes de hacer uno mismo todo?
Creo que, y aclarando que siempre he trabajado más cerca de la multifunción que de la escritura a secas, hacer uno mismo todo, todo el tiempo, es absolutamente inconveniente y muy desgastante. Quizás te pueda funcionar para una experiencia puntual pero nunca como forma de trabajo sostenible. Por eso lo mejor es reconocer cuáles son las cosas que se te dan mejor y te gusta hacer y dedicarte a hacerlas lo mejor posible y, para el resto, buscar buenos colaboradores o compañeros de viaje. En eso estoy.
¿Crees que hubiera sido posible financiar por completo la edición (diseño, impresión, trabajo de promoción, etc.)?
No, creo que hubiera sido imposible. El crowdfunding ayuda, pero nunca se puede plantear como único recurso financiero de un proyecto: necesitas tener/invertir recursos propios. En el caso de Revuelo en el Museo, el libro ya estaba totalmente maquetado, con toda la inversión que ello implica, y el crowdfunding se planteó, exclusivamente, para ayudar a solventar buena parte de los costes de una impresión de calidad.
¿Qué consejos darías a quienes quieran autoeditarse y financiar su proyecto con crowdfunding?
Mi mejor consejo es que analicen muy a fondo la implicación que demanda tanto una y otra opción en cuanto a trabajo, tiempos y necesidades varias a cubrir. Pero, y antes que nada: les aconsejaría que tuvieran muy en claro cual es el proyecto propio, de cara al futuro, que les mueve a meterse en todo esto.

¿Repetirías?
¡Seguro que sí! Ha sido una experiencia inolvidable, ¡y extenuante también!, pero de la cual guardaré siempre buenos recuerdos, sobretodo del montón de gente maravillosa que he conocido en el camino…

¡Gracias, Marina, te veremos en tu próxima aventura!
Algunos datos:
Tiempo invertido en realizar el libro (documentación, diseño, producción)
¡Ha sido la primera vez que hago un libro sin prisas! Me di el gusto de mimarlo y darle su tiempo de reposo. También de dedicarme, en el medio, a otros proyectos. Eso sí: antes de empezar la campaña ya estaba casi listo y entró en imprenta pocos días después de finalizarla.
Luego el proceso de impresión, encuadernación, producción de merchandising, preparación de cajitas y entrega de recompensas duró poco menos de dos meses.
Tiempo invertido en promocionarlo
Implacablemente, durante los 45 días que duró la campaña.
¡Y seguimos!
Recursos invertidos
Monetarios: dejémoslo en “bastantes”…
Intangibles: muchísima ilusión y perseverancia, muchas horas quitadas al sueño, a mi hijo, a mis afectos y grandes (¡¡inmensas!!) dosis de paciencia.
Nada que no sea habitual a todos los que nos dedicamos con pasión al mundo editorial.
Número de ejemplares vendidos en el crowdfunding
(a través de Werkami)
Durante la campaña se vendieron 228 libros repartidos entre 190 mecenas.
Número de ejemplares impresos
2.500 ejemplares

Enlaces de interés:
La página web de la campaña:
El video promo de la campaña:
Para espiar el libro por dentro:
Revuelo en los medios
Revuelo en facebook


8 comentarios:

  1. Fantástica experiencia. Gracias por el trabajo y por la información.

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    1. Muchas gracias, Luis Daniel, la verdad es que son experiencias muy emocionantes para el que las prepara. Un saludo

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  2. Hola Ana;
    Excelente entrevista que nos compartes. Es muy difícil que las editoriales crean en proyecto inicial de quien se perfila como un nuevo narrador. Las casas editoriales quieren que el nombre venda, creo que por eso siguen publicando a los mismos, a los mismos y a los mismos . Lo valioso de estos proyectos nuevos es que originan, también, a nuevos sellos editoriales, muchos de ellos verdaderos tesoros en arte editorial (calidad en la narración, en las ilustraciones, en el diseño), y gracias a ese trabajo que se hace desde un nuevo horizonte imaginario podemos tener hermosas publicaciones que tanto dan ganas de leerlos y tenerlos cerca de nosotros dentro de nuestras casas. Recibe un saludo y gracias por compartir estas experiencias. Pepe

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  3. Hola Pepe, muchas gracias por tu comentario. Por un lado es cierto lo que dices, pero por otro, creo que en este caso, una autora ya publicada, su inquietud es tomar control del proceso de creación de un libro y también crear ella misma una editorial, con los riesgos y alegrías que supone. Un saludo

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  4. Ana: también me estoy auto editando, aunque no auto publicando. Me explico:
    desilusionada por la edición de algunos de mis libros ilustrados al vapor con pobre resultado, decidí tomar las riendas. Ahora, trabajo directamente con los ilustradores, en total libertad, codo a codo, sin prisas, una labor de dos.

    Cuando la maqueta está finalizada, la presentamos a alguna editorial. Ellos sólo agregan datos en página legal y ¡listo! Queda un libro estupendo. Dos de ellos han entrado al Plan Nacional de lectura de SEP, el más reciente en 2014 "Federico & Federico" con ilustraciones de Beñat Olaverria. Se acaba de traducir al ruso. En su corta vida, cuatro meses, este título lleva cuatro ediciones.¡Ah! Ésa es otra ventaja: los aspectos gráficos nos pertenecen, así que aunque firmemos un contrato por idioma español, podemos continuar publicando el libro completo en otras lenguas.

    Todos se han colocado bien. En este momento, me están ilustrando cuatro más y, aún sin concluir, ya colocamos dos. Vamos 50 y 50 % con el ilustrador.
    Los libros trabajados así quedan bellísimos, cocinados a fuego lento, cuidados hasta en su último detalle.

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    1. Querida Elena, qué interesante esto que cuentas. Siempre pensé que a los editores nos les gusta que les lleguen los textos ya ilustrados, pero obviamente depende mucho de la elección del ilustrador y también de cómo queden al final. Muchas gracias por compartir tu experiencia.

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  5. Interesante esta relación entre autoedición y pequeñas librerías. Tremenda entrada. Mil gracias.

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    1. Muchas gracias a ti por visitarnos y dejarnos el comentario. El mes que viene aparecerá otra entrada sobre este tema.

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