viernes, 7 de junio de 2013

Nuestra recomendación... ¡Abajo el colejio! de Geoffrey Willans (Impedimenta)

No, no es un inédito de Juan Ramón Jiménez, que seguro hubiera disfrado leyéndolo aunque solo fuera por el gusto de usar la "j" en lugar de la "g" y otras licencias con la ortografía...
Se trata de una novela que continuó el género de sátira escolar comenzado en los años veinte por Richmal Crompton y su serie de Guillermo, y se publicó en Reino Unido en 1953. El autor, Geoffrey Willans (1911-1958) fue muy celebrado por inventarse a este niño protagonista, Nigel Molesworth, que nos brinda momentos hilarantes sobre la vida cotidiana en un internado.

 Estas historias aparecieron por entregas en las páginas de la revista satírica Punch y debido a su éxito se publicaron posteriormente en  varios volúmenes. Parte del mérito -además del gusto british por el humor y la sátira- se debió a la colaboración con el ilustrador Ronald Searle (1920-2011) que tan certeramente supo dibujar escenas de la sufrida vida escolar de este estudiante. 


Willans, a pesar del éxito en su época y quizás por una temprana muerte a los 48 años, ha sido un autor injustamente olvidado, como recordaba el diario The Independent en una curiosa serie (puede leerse, en inglés, aquí). En mi "biblia" de la LIJ: 1001 libros infantiles que hay que leer antes de crecer, ni siquiera aparece. Pero creo que es porque hoy en día nadie publicaría un libro como este: no solo ataca la institución escolar (bueno, un tipo de institución muy británica sobre la que tanto nos han mostrado autores como Roald Dahl, por ejemplo), sino que las irreverencias se combinan con una permanente presencia de faltas de ortografía que, a los que tenemos buen ojo para los fallos tipográficos puede resultar torturante (hasta que te acostumbras, al igual que a la delirante sintaxis). Ahora bien, si eres de los que escribes "ola k ase", etc. sin duda es tu libro y deberías leerlo de inmediado. Molesworth, en este sentido, fue un anticipador de un modo moderno de escribir, desafiando a su realeza la academia de la lengua.

Para que nadie se llame a engaño: es un colegio donde hay diferentes tipos de varas para azotar, al que los padres ricos tienen que llevar a sus hijos maleducados y "pagar tope dinero para quitárselos de encima" (p. 81) y cuya tipología de profesor deja asustado a cualquiera, especialmente aquellos que raspan con tiza en la pizarra haciendo un ruido espantoso que altera los ya delicados nervios de los alumnos. Claro que tampoco los niños son unos santitos. Son de esos que se ponen sal de frutas en la boca para hacer espuma mientras se tiran pataleando al suelo, o ponen chinchetas en la silla del profe. Molesworth es tronchante, pero obviamente es un producto de su educación escolar. El niño tiene grandiosas reflexiones como que "el latín es diferente de la literatura y lo demás porque siempre es la primera clase por la mañana". Con estas agudas observaciones y muchas otras referidas a tantos momentos de su estresada vida escolar, tenemos una completísima y loca guía de lo que es un internado.


Decir, por último, que la traducción de Jon Bilbao es excelente por la evidente dificultad de trasladar tanta barbaridad al español, cosa que debe haberle divertido mucho mientras su corrector de word se ha debido fundir para siempre.




Quién sabe si es un autorretrato...
¡Abajo el colejio!
Geoffrey Willans
ils. Ronald Searle.
Trad. Jon Bilbao 
Impedimenta, 2013
15,95€
Aquí hay más info

1 comentario:

  1. Gracias Ana por la recomendación, además la editorial es una de mis preferidas por las ediciones tan cuidadas que hace, y sus siempre maravillosas cubiertas.
    Un saludo

    Ch.

    http://megustaestelibro.blogspot.com

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