Si hay un momento en el que la lectura
se encuentra a debate es el actual. Los rápidos cambios que las
prácticas lectoras están viviendo en estos tiempos con una
multiplicidad de formatos de lectura diferentes (internet, medios
sociales, ebooks, chats, blogs, etc.), y la variedad de textos que
los niños tienen a su alrededor obliga a la escuela y a aquellos que
se dedican a la promoción de la lectura a hacer una reflexión sobre
sus costumbres pedagógicas.
Los lectores del futuro van a
necesitar, cada vez más, un entrenamiento específico en lectura de
textos informativos. El JISC National ebooks Observatory Proyect en un reciente estudio, -(pdf en inglés)- expone en esencia que la lectura practicada con
los libros electrónicos es extractiva, fragmentaria e informativa.
No suelen leerse libros extensos, y el 65% del personal académico y
de los estudiantes afirman utilizar el libro electrónico como apoyo
informativo al trabajo y al estudio. Y, sin embargo, la lectura
narrativa sigue predominando en las recomendaciones de libros.
Nuestros niños tienen que ampliar radicalmente su forma de leer y
tenemos que ayudarles a mejorar su experiencia de aprendizaje.
