Uno de los asuntos incomprensibles para los que trabajamos con libros infantiles es la escasa difusión de esta producción entre España y América Latina. Si tenemos una lengua común, ¿por qué es tan difícil que en España se lea a los autores de libros para niños de América Latina? Es cierto que en Argentina se ignora una buena parte de lo que se produce en México, los libros colombianos se conocen mal en Chile y así sucesivamente. Recuerdo los esfuerzos (innovadores, incomprendidos) que hicieron editoriales importantes como Alfaguara o Espasa Calpe a finales de los años 80 proponiendo autores latinoamericanos en sus catálogos. De todo aquello apenas queda un recuerdo en los montones de libros de saldos de algunas librerías. Por eso me parece una excelente idea la que ha tenido el CEPLI (Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y la Literatura Infantil ) al publicar este volumen con una cuidada selección de autores latinoamericanos publicados (o disponibles) en España. 75 libros de autores cuya calidad y originalidad merece ser compartida. Este libro es, también, una llamada de atención a la necesaria diversidad y a la amplitud de miras de quienes seleccionan y recomiendan libros para niños.
La verdad es que la selección puede proponerse como un canon para comenzar a explorar la literatura latinoamericana para niños: Ana María Machado, Gabriela Keselman, Fernando Krahn, Angela Lago, Javier Villafañe, Ivar da Coll, Francisco Hinojosa, Triunfo Arciniegas, Isol, María Elena Walsh, Yolanda Reyes Verónica Murguía, o María Teresa Andruetto, entre otros, son autores que merecen un espacio en nuestras lecturas. Es una propuesta para comenzar, pero aún falta mucho. Laura Devetach, por ejemplo, quien acaba de ganar el VI Premio Iberoamericano de Literatura Infantil no está en este catálogo seguramente porque no tiene libros publicados en España. Ojalá que esta selección sea una iniciativa con suficiente difusión entre editores, bibliotecarios y todos aquellos que buscan lecturas de calidad.
De aquel lado del Alántico
75 libros latinoamericanos para lectores españoles
Dir: Santigo Yubero y Pedro C. Cerrillo
Cuenca: CEPLI, 2009
De aquel lado del Alántico
75 libros latinoamericanos para lectores españoles
Dir: Santigo Yubero y Pedro C. Cerrillo
Cuenca: CEPLI, 2009

2 comentarios:
Pues sí bastante sorprendente la falta de comunicación entre la Lij en español. Igual me parece que nos somos los únicos. En Londres trabajé en una librería infantil que se preciaba de tener algunos autores latino americanos, lo cual era una auténtica rareza en un mercado tan nacionalista como el inglés.
El idioma común que nos separa, dijo con humor un escritor latinoamericano que estaba traducido a varias lenguas europeas, pero que no se encontraba en España. Si las diferencias lingüísticas que pueden en algunos casos dificultar un tanto la lectura de los chicos (los más jóvenes por lo menos) es uno de los argumentos más comunes para justificar la ausencia de escritores hispanoamericanos en España,lo cierto es que no es la única ni la verdadera razón. Tampoco la diferencia de modos de vida, de referencias culturales y hasta de tipologías literarias es la verdadera razón de la falta de transfronteralidad (perdónenme el barbarismo) de la LIJ en lengua castellana (y en otras lenguas plurinacionales como el inglés que menciona Cazalectores, o el francés y el portuguyés -cuyas situaciones conozco mejor). En realidad se trata simplemente de falta de interés por otras realidades y culturas, de mero desconocimiento y falta de curiosidad por las literaturas de otras comarcas y, lo peor de todo, de patana burocracia editorial. Casas multinacionales como Alfaguara, SM o Anaya (en España) o Norma y el Fondo de Cultura Económica en América Latina) tienen por política solo promover el catálogo de autores nacionales del país en que están implantados, adicionando algunos bestsellers o clásicos -generalmente traducidos- como Ende, Dahl, Nöstlinger, etc. Yo que he viajado mucho, he debido romper inútiles lanzas contra molinos de viento bien reales para conseguir (o no conseguir) que mis libros españoles fueran importados por la sucursal argentina de Edebé o SM, por citar ejemplos concretos) o que el Fondo de Cultura Económica de España trajese al mercado peninsular mi novela La leyenda de Taita Osongo, publicada en México. Pero lo peor de todo no es eso, sino que en los últimos años ha venido ocurriendo que libros latinoamericanos que habían sido estrenados en España se vieran "deportados" al continente de origen de sus autores. Le ha ocurrido a Gloria Cecilia Díaz... hasta que SM se viera obligada a dar marcha atrás a la pifia (en parte al menos) cuando dicha autora ganó el Premio Iberoamericano de Literatura Infantil, auspiciado por la propia Fundación SM. En tiempos de globalización, mundalización, multiculturas y otras bellas palabras, la universalidad de la literatura infantil no parece contar?
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